jueves, 22 de septiembre de 2011


El Alfiler

Durante la historia del ama de casa, no ha existido invento más significativo que el alfiler. Muchos se preguntaran el por qué de esta afirmación pero si en verdad nos ponemos a analizar la eficiencia de este pequeño instrumento para solucionar las tareas del hogar y de la vida nos daremos cuenta de que su tamaño podrá ser reducido, pero es grande en uso.

En la antigüedad el alfiler se utilizaba para ayudar a vestir a las personas, es decir, es parte de nuestra cultura, nuestra vestimenta, nuestras costumbres, de la decencia, de no andar desnudos por todas partes. Nos permitía ajustar nuestras medidas y brindaba nuevas ideas a las modistas que proyectaban sus diseños para el futuro.

De igual manera en la medicina juega un papel importantísimo. La madre que sostiene la mano de su pequeño y utiliza un alfiler para sacar la astilla de la manito de su hijo. El acumpunturiasta que utiliza el alfiler para curar enfermedades y aliviar el estrés. En la biología en la que es necesario un instrumento pequeño para manipular los objetos casi invisibles al ojo humano.

En el aspecto familiar, el alfiler juega un papel importantísmo en las celebraciones importantes. En cada matrimonio, bautizo o compromiso podemos encontrar el alfiler. Sosteniendo los manteles, los aros antes de llegar a la iglesia, incluso el vestido de una novia o el azar del novio. 

Incluso en la ingeniería utilizamos el alfiler, desde abrir una lata de material, hasta permitirnos alcanzar pequeños espacios casi inalcanzables para la mano humana. Incluso se utiliza para la fotografía estenopeica en la que se utiliza un alfiler para crear el agujero por donde pasa el rayo de luz que se transformará en una foto.

El alfiler es parte de nuestra vida. A pesar de ser un instrumento frío y metálico, es también parte indispensable de nuestra sociedad y de la historia del mundo. Es nuestro deber como amantes del alfiler darle el valor que se merece.