La Reserva de la Fuente
Durante muchos años se ha buscado el cuidado y el manejo adecuado de las fuentes de información
de periodistas y medios de comunicación. Esta búsqueda se ha dado
principalmente por los excesivos tipos de censura que existen en ciertos países
y las medidas exageradas de rectificación de noticias que se exigen en muchas
constituciones.
Pero, ¿qué es en sí el derecho a la reserva de
fuente y por qué es tan importante? La reserva de la fuente es el reconocimiento del derecho del periodista a no
revelar alguna información, o la manera en que ha sido conseguida, para
proteger a las fuentes, a sí mismo y a su ejercicio profesional. No significa
únicamente que el periodista decida no publicar algunos datos sino que supone
la posibilidad de ocultarlos si lo considera.[1]
Esto se debe a que ciertas noticias afectan considerablemente a la población y
su exposición representaría una amenaza para ciertos organismos. En ese
instante, al ser publicada la noticia, está desenmascara la verdad y puede
llegar a afectar al culpable.
Muchas veces estas organizaciones o estos
individuos que el periodista trata de exponer en la noticia suelen ser
peligrosos o están en posiciones de poder muy altas. Es por eso que al
arriesgarse los periodistas a mostrar esta primicia, se sienten obligados a
proteger su integridad y la de sus fuentes. Uno de los casos más conocidos en
Latinoamérica es entre el periodista Julio Martínez Pozo e Hipólito Mejía,
presidente de República Dominicana. Cuando el periodista expuso la verdad sobre
ciertos actos de corrupción en el gobierno del presidente, este reaccionó con
amenazas, incluso con una orden de prisión en contra del periodista. Este tipo
de acciones y represalias del gobierno causó manifestaciones a nivel nacional
ya que se consideraba censura violenta y que atentaba la libertad de expresión.
Como podemos observar es por esta principal razón que es un derecho la reserva
de la fuente puesto que debemos proteger a los expositores de la verdad de
individuos agresivos que tratan de ocultarla.
Nuestro deber como periodistas es informar de
manera veraz y objetiva los acontecimientos que afectan a la ciudadanía. No
siempre seremos testigos oculares de los sucesos noticiosos y es por eso que
debemos hacer uso de las fuentes periodísticas y así no dejar pasar de lado los
hechos reales. De igual manera, debemos proteger a las fuentes de información
ya que son una herramienta para la construcción de cualquier noticia, y en
especial porque son individuos que arriesgan su vida para aclarar los hechos. Se debe garantizar en toda constitución la
reserva de la fuente para que así no exista temor de mostrar los
acontecimientos, para que así, algún día, lleguemos a tener un mundo en el que
no temamos exponer la verdad sin miedo.
[1]
Fuente Periodística, Wikipedia la Enciclopedia Libre
http://es.wikipedia.org/wiki/Fuente_period%C3%ADstica#El_secreto_profesional