¿Informar o Comunicar?
La radio podría ser considerada como el medio de
comunicación por excelencia ya que tiene un gran alcance tanto geográfico como
social. Geográficamente, la radio llega a poblaciones a las que el televisor y
otros medios de comunicación les resultaría casi imposible llegar puesto que en
la mayoría de estos poblados no existe energía eléctrica y los medios básicos
de subsistencia son escasos. En el ámbito social cabe recalcar que la
comunicación en radio es mucho más personalizada puesto que el locutor tiene una conversación con el
oyente a diferencia de la prensa o la televisión que se caracterizan por ser
mucho más generalizada su conversación.
Siendo así, la radio es mucho más atractiva como medio
de comunicación que otros medios puesto que tiene un mayor cobertura y a su vez
tiene menor restricción demográfica, pero, al tener esta gran amplitud para
manifestar los mensajes, ¿estamos comunicando o solamente informando en radio?
Con respecto a la comunicación en radio, se la ha
definido como un medio que entretiene, educa e informa. Pero la radio es mucho
más que eso. La radio persuade al oyente. Al utilizar un lenguaje cálido y
atrayente, el oyente escucha con mayor atención las palabras del locutor, a
diferencia de la televisión en la que existen varios factores que distraen al
receptor y no le permiten prestar atención al mensaje en cuestión. En la radio
se involucra al individuo dentro del proceso comunicativo ya que el discurso en
radio funciona como diálogo y por ende existe una mayor compresión del mensaje.
La radio presenta una mayor interacción con el
receptor lo cual mejora la comunicación. Uno de los mayores ejemplos de esto son los mensajes y llamadas a las
emisoras. Esto demuestra como se completa el ciclo comunicativo, es decir con
la respuesta del individuo. Esto nos permite afirmar que la radio comunica.
Pero muchas veces esta comunicación esta afectada por
el mismo emisor. No podemos dejar de lado la tendencia del emisor ni los
sentimientos dentro de la estructuración del mensaje por lo que resulta en una
alteración de este. Por ejemplo, muchos locutores actúan como jueces de una
situación determinada creando problemática mientras deberían de actuar como
mediadores que en vez de crear problemática, la evidencian y brindan un mensaje
de cambio. En esta caso podemos ver claramente como la radio deja de lado el
proceso comunicativo y solamente informa, es decir, solamente presenta el punto
de vista y no existe diálogo.
De igual manera, las radios comunican para vivir
y no viven para comunicar, es decir, es
mucho más importante satisfacer las necesidades como estación y no aportar a la ciudadanía un servicio de calidad. O no existe una ética
profesional es decir, con la radio ciudadana en la que cualquiera puede manifestar
sus ideas, se deja de lado la correcta estructuración del mensaje y este se
vuelve imparcial, a diferencia de una noticia escrita por un profesional de
radio como un reportero.
Siendo así y teniendo en cuenta que existen fallas en
el proceso comunicativo, debemos comenzar a hacer conciencia como emisores. La
radio debe identificarse con las necesidades de la población y apelar a ellas.
Para lograrlo, debemos realizar un mayor trabajo de campo para que no se deje
de lado ningún aspecto importante como lo es la sociedad. Las radio debe
existir con el propósito de comunicar y, teniendo tanto alcance, debe
manifestar una mayor responsabilidad ciudadana realizando proyectos con
enfoques positivos para la ciudadanía. Como dijimos anteriormente, debemos
vivir para comunicar, no comunicar para vivir.