martes, 23 de agosto de 2011


Religión o Economía

En Madrid se organizó la Jornada Mundial Juvenil católica más controversial de los últimos años. En un país donde la crisis económica  ha dejado al 21% de la población en desempleo, se han gastado más de 100 millones de euros para recibir al Papa Benedicto XVI.

Esto causa gran enojo entre la población española en especial a los trabajadores, grupos GLBT y grupos religiosos  que se mostraron en desacuerdo con las medidas tomadas por el gobierno, en especial por la cantidad de dinero invertida en este acto; dinero obtenido de los impuestos de los españoles.

Al observar esta situación podemos afirmar que existen muchos puntos en los cuales podemos justificar las manifestaciones de los grupos apuestos a la visita del Papa a España. Primero, el dinero no debía salir del gobierno español, a pesar de que eran anfitriones a la jornada. Este punto es indispensable recalcar puesto que el 14% de los españoles que pagaron los impuestos y de los cuales se retuvo un porcentaje para el líder católico, son ateos. Esto indignó a estos grupos sociales puesto que se utilizaron estos recursos para realizar un evento en contra de sus creencias religiosas. Cabe recalcar que España es considerado un país Laico con libertad religiosa y por ende no se debe otorgar un diezmo a la Iglesia Católica puesto que va en contra de su constitución aceptada por el pueblo.  

Otro punto que vale la pena reprochar es la conducta de los jóvenes católicos que asistieron a la jornada y que se mostraron agresivos ante las manifestaciones. El joven mexicano que afirmó que debía haber repercusiones violentas en contra de los grupos GLBT debe ser sancionado puesto que en un país en el que el 66% de la población está a favor del matrimonio homosexual es considerado una ofensa este tipo de comentarios. De igual manera, los grupos GLBT debían ser más consecuentes y darse cuenta que el homosexualismo, al ser considerado opuesto a la doctrina católica, no debía realizar manifestaciones que ataquen de manera directa a las creencias católicas como por ejemplos las “besadas” en la plaza de Madrid. De ambos lados se debe reprochar su conducta.

El gobierno español de igual manera debía ser más claro sobre el origen del capital utilzado para realizar la Jornada Mundial Juvenil. El 75% de los fondos para este evento fue otorgado por los peregrinos mientras que el 25% fue otorgado por las empresas patrocinadoras. Es cierto que esta afirmación es cuestionada puesto que la cantidad de dinero invertida es considerable y es poco probable que haya sido pagada por los peregrinos; pero los medios de comunicación debían informar a la población sobre estos hechos.

Finalmente solamente cabe afirmar que la poca planificación de la Jornada es la causa principal de los conflictos en Madrid. Primero, el gobierno debía recalcar el origen de los fondos; segundo los grupos GLBT deben ser más condesendientes al igual que los católicos y debería existir un dialogo entre estos; y tercero se debe promover la convivencia pacífica entre personas de distintas ideologías. Solamente así lograremos un estado más incluyente e incorporado.  

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